
El pasado 4 de junio abrió sus puertas un hotel nuevo en el centro de Roma. Pero no era un hotel cualquiera. En vez de tabiques de cemento, sus muros fueron construidos a base de basura encontrada en diversas playas italianas. Detrás de esta acción está Corona y su movimiento Save The Beach para concienciar a los europeos sobre la degradación del litoral. El experimento duró apenas 5 días pero fue suficiente para traspasar fronteras y llamar la atención a un centenar de medios de comunicación internacionales. La campaña sigue la herencia de The Best Job in the World y confirma que el publicity bien hecho adquiere cada vez más relevancia.
“En 2008 Corona nos pidió crear una campaña de consumo responsable al uso. Estudiamos el sector de las bebidas y nos dimos cuenta de que todo el mundo estaba contando lo mismo. Fue allí donde surgió la idea de explorar el tema de las playas. Creamos una plataforma en la que la gente proponía playas que querían rescatar. Cada año se escoge una y se limpia de basura de arriba abajo. Al ser una plataforma tan viva, todavía no sabemos dónde vamos a estar en tres años”, explica Fernando Corbalán, subdirector general de JWT Delvico, la agencia responsable de la campaña junto con Señor Goldwind.
En 2010 decidieron que era hora de añadir un elemento nuevo a esta plataforma. “Con el hotel de basura se trataba de ir más allá para crear conciencia a gran escala. Si no se cuida el litoral, nuestras vacaciones acabarán estando rodeadas de basura”, según Juan García Escudero, director creativo de JWT Delvico.



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