La biografía de Cimino es uno de los mayores ejemplos de ascenso meteórico y posterior caída que se ha visto en la década de 1970 en Hollywood. Con dos guiones a sus espaldas (el film de ciencia ficción Naves silenciosas y Magnum Force), Cimino accedió a la dirección cuando su guión de Thunderbolt and Lightfoot (1974) fue adquirido por la productora de Clint Eastwood, The Malpaso Company. El propio Eastwood iba a ser el encargado inicialmente para dirigir la película. Sin embargo, Cimino logró convencerlo para dirigirla él. Se convirtió en un éxito inmediato. Con este bagaje, Cimino fue capaz de conseguir para su segunda película The Deer Hunter (1978) un reparto estelar y trabajar sin interferencias del estudio. La película también se convirtió en un gran éxito comercial y de crítica, y ganó un gran número de Premios Óscar incluido el de mejor director y mejor película.
Con el triunfo de The Deer Hunter, la productora United Artists le dio carta blanca para su siguiente film, Heaven’s Gate (1980). El rodaje de la película fue largo y problemático al sobrepasar sobradamente el presupuesto asignado; el resultado no sólo fue un desastre financiero, que estuvo cerca de llevar a la quiebra a la productora, sino que Heaven’s Gate se convirtió en la señal, para la industria cinematográfica, del estado de fuera de control en Hollywood en ese tiempo. La película marcó el final de la era del llamado Nuevo Hollywood. Transamerica Corporation, la propietaria de United Artists, perdió la confianza en la productora y en sus ejecutivos y vendió pronto la compañía.
Con un lamentable montaje que mutilaba el muy largo metraje de la película, ésta se convirtió en un fracaso de público y también fue tratada duramente por una parte de la crítica. Recientemente ha aparecido una nueva versión extendida que ha permitido percibirla como una película muy estimable que en su momento no fue adecuadamente entendida ni por los productores ni por la crítica.
En 1984, la productora Paramount Pictures, después de no alcanzar un acuerdo con el director Herbert Ross, sorprendentemente, ofreció la dirección de Footloose a Cimino, contratando como guionista a Dean Pitchford[1], Cimino estuvo al frente de la película durante cuatro meses, haciendo demandas extravagantes relativas a la construcción de decorados y la producción en general. Finalmente la Paramount consideró que tenía en sus manos otra Heaven’s Gate, despidió a Cimino y la película se rodó con Ross como director, tal como se había pensado inicialmente.
Este episodio, aunque parezca trivial, tuvo un largo alcance para la carrera de Cimino. Después del episodio de Footloose, Cimino fue considerado en la industria del cine como alguien que no había aprendido la lección con Heaven’s Gate. Los ejecutivos llegaron a la conclusión de que, llegado el momento, Cimino podría hacer de nuevo demandas extravagantes que podían conducir a otra debacle. Así, Hollywood le volvió la espalda a Cimino después del episodio de Footloose. Todos las películas que dirigió posteriormente debieron ser financiados de manera independiente y no por un estudio.














