COMENTARIO DEL DIRECTOR
Esta película es un clásico thriller negro. Como los que se hacían en los años cuarenta y cincuenta, donde una trama detectivesca toma forma silenciosamente a través de un entramado complejo. También es la descripción de la vida privada de dos personajes que intentan vivir en un mundo inestable, en el que un acto aparentemente sin importancia puede dar lugar a una serie de resultados fatales. Y es, a su manera, la historia de amor entre un hombre y una mujer, sumergidos en un mercado donde la desgracia es la moneda de cambio. (Pablo Trapero)
CARANCHO se rodó durante los meses de octubre y noviembre de 2008 en la ciudad de Buenos Aires, en el distrito de La Matanza, lugar de nacimiento de Pablo Trapero, y donde filmó su segundo largometraje, El bonaerense, presentado en la sección “Una cierta mirada” en el Festival de Cannes 2007.
Después de Leonera, presentada en la Sección Oficial de Cannes 2008, Pablo Trapero volvió a unir sus fuerzas con los mismos guionistas para escribir una historia de amor con los accidentes de tráfico como telón de fondo, la primera causa de muerte en Argentina.
En esta segunda colaboración con los socios Patagonik y Finecut, vuelve a trabajar con la actriz y productora ejecutiva Martina Gusmán y por primera vez con el actor más popular y respetado del país, Ricardo Darín, cuya película anterior, El secreto de sus ojos, de Juan José Campanella, ganó el Oscar 2010 a la Mejor Película de Habla No Inglesa.
SINOPSIS
En Argentina mueren más de ocho mil personas cada año en accidentes de tráfico. La media diaria es de veintidós decesos. Hay más de ciento veinte mil heridos anuales. Solo en la década pasada hubo cien mil muertes. Los millones de pesos que cada víctima representa en cuanto a gastos médicos y legales generan un enorme mercado, apoyado por las compañías de seguros y la debilidad de la ley. Con cada tragedia, la industria se pone en marcha.
Sosa es un abogado especializado en accidentes de tráfico y está a punto de recuperar su licencia. Se mueve por las salas de urgencias de los hospitales públicos y por las funerarias de los suburbios de Buenos Aires a la caza y captura de posibles clientes. Actualmente trabaja para una fundación que supuestamente ayuda a las víctimas, pero en realidad se trata de la tapadera de un bufete dedicado a actividades sospechosas. Sosa consigue el cliente, los testigos, las pruebas, llega a tratos con la policía, los jueces y las compañías de seguros.
Luján es una joven doctora recién llegada de provincias que se gana la vida con varios trabajos: en ambulancias, ambulatorios y urgencias. Está sola; el pluriempleo apenas le deja tiempo para dormir, e intenta hacerse un hueco en una ciudad desconocida.
La historia de amor empieza la noche en que Luján y Sosa se conocen en la calle. Ella intenta salvarle la vida a un hombre; él intenta conseguir un cliente. A partir de entonces, sus caminos se cruzan constantemente, y juntos intentarán cambiar el rumbo de sus vidas. Pero el turbulento pasado de Sosa reaparecerá de forma inesperada.














Ana Juan ha sido galardonada hoy con el Premio Nacional de Ilustración correspondiente a 2010 por el conjunto de su obra, una distinción que otorga anualmente el Ministerio de Cultura como reconocimiento a la labor realizada por un ilustrador español en el ámbito del libro y la literatura.





“Un día soñé una utopía: encontrar un espacio donde pudieran descansar mis esculturas y que la gente caminara entre ellas como por un bosque”. Este fue durante mucho tiempo el sueño del escultor guipuzcoano Eduardo Chillida, hasta que un día de 1983 visitó, junto a su mujer Pilar Belzunce, la finca Zabalaga en Hernani y quedaron impactados por la magnitud del caserío originario de 1543 que da nombre a la finca.