Entradas perteneciente a ‘Literatura’

Factotum

Factotum es seguramente la novela insignia en la obra del controvertido autor alemán Charles Bukowski (1920-1994), que a tráves de sus decenas de relatos, poemas y novelas abrió un prisma profundamente autobiográfico que trasciende lo particular para convertirse en peculiares tratados sobre la condición humana.

Publicada en 1975, relata la cotidianeidad de Henry Chinaski, trasunto del propio escritor, es un escritor que vive con resignación y hastío tras haberse librado de ir a la guerra, y acepta todo tipo de trabajos basura para subsistir, y poder limpiar su conciencia mientras se centra en dedicarse a lo que realmente le llena: escribir. Su comportamiento visceral y autodestructivo parece responder a una especie de necesidad instintiva, en un universo de declive pero carente de autocompasión. Chinaski es demasiado consciente de su maldición: está destinado a vivir una existencia difícil, en la que la gente le parece predecible o, simplemente “no le gusta”. Asimismo, el tratamiento del sexo está tomado desde una perspectiva radical, que recuerda al tratamiento directo de Henry Miller en sus trópicos, y notable descripción de ambientes sórdidos y denigrantes.

Como me dijo un poeta de mi ciudad, Bukowski representa el último atisbo de esperanza antes de la decadencia total. Con un estilo directo y dotado de una singular elegancia dentro de lo vulgar de su contenido, el autor propone una historia que conecta el pasado y el presente del personaje, y se aprecia tanto en el tono narrativo como en la idiosincrasia de Chinaski. El ritmo no es lento, pero sí relajado, con efectivas elipsis que no convierten a Factotum en una obra pausada, pero sí clara y esquemática, sin ningún tipo de trampas u ornamentaciones literarias.

El principio es muy bueno, y turbará al lector al que no se le haya avisado sobre el estilo y temática habitual de Bukowski. Luego Factotum cae en una especie de círculo vicioso en el que la reiteración o, mejor dicho, la recurrencia se hacen omnipresentes. No obstante, la influencia de Bukowski es inconmensurable dentro del contexto de la narrativa posterior: son muchos los que han intentado emularle, aunque sea inconscientemente. Dentro de esto, se me viene a la cabeza Bret Easton Ellis, que con su obra Menos que Cero traslada a la juventud el mundo de Bukowski. Personalmente me gusta más Cartero (1971), en cuanto al tratamiento de personajes, ritmo y verosimilitud. Pero con todo, Factotum es una obra estimable, curiosa, interesante y hasta adelantada a su tiempo. Bien por Bukowski.

Por cierto, que Factotum está adaptada al cine en 2005, en una producción independiente que, con sus limitaciones, resulta satisfactoria, con Matt Dillon como Henry Chinaski.

Digg This
Reddit This
Stumble Now!
Buzz This
Vote on DZone
Share on Facebook
Bookmark this on Delicious
Kick It on DotNetKicks.com
Shout it
Share on LinkedIn
Bookmark this on Technorati
Post on Twitter
Google Buzz (aka. Google Reader)

Fallece Saramago

José Saramago falleció ayer a los 87 años de edad en su casa de Lanzarote a causa de una leucemia crónica. El escritor portugués y Premio Nobel de Literatura murió a las 13.00 horas (hora peninsular) acompañado de su mujer y traductora Pilar del Río.

Según han informados fuentes familiares, Saramago pasó una noche tranquila. Tras desayunar con normalidad y mantener una conversación con su esposa, empezó a sentirse mal y al poco tiempo falleció.

Procedencia humilde

Cuando en 1998 Saramago (1922-2010) ganó el Premio Nobel de Literatura, se destacó por encima de todo su capacidad para “volver comprensible una realidad huidiza, con parábolas sostenidas por la imaginación, la compasión y la ironía”. Esa característica hizo especial su obra y, por tanto, su propia existencia, presente en cada uno de los libros que escribió durante su vida.

Una existencia, seguro, marcada por su procedencia humilde –sus padres eran campesinos sin tierras y de escasos recursos económicos-, un origen latente en su carácter y la tendencia político-teórica. En realidad, aquel niño que nació en 1922 debió haberse llamado José Sousa, pero el funcionario del registro civil cometió un cómico error de pluma y lo anotó como José ‘Saramago’, aunque otras voces hablan de una broma del funcionario, conocido de su padre.

Descubrió su futuro en 1934, con tan sólo 12 años, cuando entró en una escuela industrial. En aquellos años incluso los estudios técnicos contenían asignaturas humanísticas. En los libros de texto gratuitos de aquellos años, Saramago se encontró con los clásicos. Incluso al final de su vida podía recitar de memoria algunos de esos textos.

Inicios difíciles

A pesar de todo, la vida no le dio la oportunidad de finalizar sus estudios, ya que sus padres no pudieron pagarle la escuela. Para mantener a su familia, Saramago trabajó durante dos años en una herrería mecánica. Mientras tanto, sin guía alguna, se leyó toda la biblioteca pública de su barrio.

Después, sería administrativo en la Seguridad Social, se casaría en 1944 con Ilda Reis, escribiría su primera novela, Terra de pecado (1947), vería nacer a su primera hija, Violante, terminaría su segunda novela, Claraboya –aunque directamente nunca fue publicada–, hasta que dejó la literatura durante 20 años, porque sencillamente –como afirmó el mismo autor– no tenía nada que decir.

Perseguido y censurado por sus ideas políticas, Saramago dedicó parte de su vida a labores periodísticas en medios como Diário de Notícias, la revista Seara Nova, Diário de Lisboa y otras editoriales culturales. Desde 1976 se dedica exclusivamente a su trabajo literario.

Su primera gran novela, Levantado do chão (1980), es un retrato fresco y vívido de las condiciones de vida de los trabajadores de Lavre, en la provincia de Alentejo. Con este libro, Saramago consigue encontrar su voz propia, ese estilo inconfundible, límpido y casi poético que lo distingue.

En los siguientes años, Saramago publica casi sin descanso: Memorial do convento (1982), donde cuenta las más duras condiciones de vida del pueblo llano en el oscuro mundo medieval, en épocas de guerra, hambre y supersticiones.

La fama merecida

En 1984, cuando tenía 63 años, conoce a su actual esposa, la periodista española Pilar del Río, nacida en Sevilla en 1950, quien finalmente se convierte en su traductora oficial al español.

La novela El Evangelio según Jesucristo (1991) lo catapulta a la fama a causa de una polémica sin precedentes en Portugal (que se considera una república laica), cuando el gobierno veta su presentación al Premio Literario Europeo de ese año, alegando que “ofende a los católicos”. Como acto de protesta, Saramago abandona su país y se instala en la isla de Lanzarote (Islas Canarias).

En 1995 publica una de sus novelas más conocidas, Ensayo sobre la ceguera, novela que fue llevada al cine en el 2008 bajo la dirección de Fernando Meirelles. En 1997 publica su novela Todos los nombres, que gozó también de gran reconocimiento. En 1998 gana el premio Nobel de literatura, convirtiéndose en el primer y hasta ahora único escritor de lengua portuguesa en obtener este galardón.

En, una de sus últimas obras, Las intermitencias de la muerte, habla de un país de nombre no mencionado en el que se produce algo nunca visto desde el principio de los tiempos: la muerte decide suspender su trabajo letal, la gente deja de morir. De ahí en adelante, se relatarán situaciones inimaginables o no, ya que nadie muere pero siguen envejeciendo.

Su cuerpo será incinerado en Portugal y una parte de sus cenizas se depositarán en su pueblo natal, Azinhaga, y otra parte será enterrada junto a un olivo de su casa de Lanzarote.

Via: hoyesarte

Digg This
Reddit This
Stumble Now!
Buzz This
Vote on DZone
Share on Facebook
Bookmark this on Delicious
Kick It on DotNetKicks.com
Shout it
Share on LinkedIn
Bookmark this on Technorati
Post on Twitter
Google Buzz (aka. Google Reader)

Algo de Literatura

Morgue. Por Dani Llabrés.

Título: Morgue.

Autor: Gottfried Benn.

Año de publicación: 1912.

El principio:

PEQUEÑO ÁSTER

El cadáver del conductor

de un camión de cerveza

fue alzado sobre la camilla.

Alguien le había colocado entre los dientes

una pequeña flor

oscura —clara— lila.

Cuando le saqué el paladar y la lengua

desde el pecho

con un largo cuchillo

debajo de la piel

he debido rozarla

porque la flor se deslizó

hacia el cerebro vecino.

La guardé en el tórax

entre el aserrín

cuando lo cosían.

¡Bebe hasta la saciedad en tu florero!

¡Descansa en paz,

pequeño áster!

El final:

CAFÉ NOCTURNO

824: vida y amor de las mujeres.

E1 violoncelo se toma un trago. La flauta

eructa profundo en tres compases: la hermosa cena.

E1 tambor termina de leer una novela policial.

Dientes verdes, espinillas en la cara

le hace señas a una inflamación de párpado.

Grasa en el cabello

le habla a boca abierta con almendra faríngea

Fe, amor y esperanza alrededor del cuello.

Joven bocio quiere a nariz de dos bultos

La convida a tres cervezas.

Psicosis compra claveles.

Para ablandar a papada.

Bemol-menor: la Sonata N° 35.

Dos ojos lanzan un grito:

¡No derramen la sangre de Chopin en la sala,

para que la chusma la pise!

¡Basta! ¡Eh, Gigi! —

La puerta se desborda: una mujer.

Desierto calcinado. Marrón canaanita.

Virgen. Plena de cuevas. Se acerca un aroma.

Poco aroma.

Sólo es una dulce protuberancia del aire

contra mi cerebro.

Un cuerpo obeso con pasitos cortos salta detrás.

Otro más (y no el más contundente):

HERMOSA JUVENTUD

La boca de una niña que había estado mucho tiempo entre los juncos

parecía tan carcomida.

Cuando le quebraron el pecho, el esófago estaba tan agujereado.

Por fin, en una pérgola bajo el diafragma

hallaron un nido de pequeñas ratas.

Una hermanita yacía muerta.

Las otras se alimentaban del hígado y del riñón,

bebían la sangre fría y pasaron aquí

una hermosa juventud.

Y hermosa y rápida las sorprendió la muerte:

a todas las lanzaron al agua.

¡Ay, cómo chillaban los pequeños hocicos!

De qué diablos: Si creías que palabras como excremento, testículo o pus no tenían cabida en un verso es que no conocías el sarnoso poemario del doctor Gottfried Benn. Obra escandalosa, prohibida y requisada del que es considerado el mejor poeta alemán de la primera mitad del siglo pasado. Expresionismo teutón de entrañas purulentas ideal para una noche de hospital velando a un moribundo.

Digg This
Reddit This
Stumble Now!
Buzz This
Vote on DZone
Share on Facebook
Bookmark this on Delicious
Kick It on DotNetKicks.com
Shout it
Share on LinkedIn
Bookmark this on Technorati
Post on Twitter
Google Buzz (aka. Google Reader)

Mattotti

Recomendamos Hansel y Gretel ilustrado por Mattotti. Además os dejamos este vídeo donde Mattotti, con una soltura increíble, hace uno de sus originales para el álbum ilustrado y explica el como y el porque de este tipo de ilustración para un cuento.

Digg This
Reddit This
Stumble Now!
Buzz This
Vote on DZone
Share on Facebook
Bookmark this on Delicious
Kick It on DotNetKicks.com
Shout it
Share on LinkedIn
Bookmark this on Technorati
Post on Twitter
Google Buzz (aka. Google Reader)

ALGO DE LITERATURA

EL BENEFICIO DE LAS VENTOSIDADES

Dani Llabrés

Título: El beneficio de las ventosidades.

Autores: Charles James Fox y Jonathan Swift.

Año de publicación: 1787 y 1722.

El principio: «Humildemente dedicado al Presidente de la Cámara de los Lores.

Quizá estos escritos debieran ocultos

quedar, como con tantos gases sepultos.

Si la lectura obligación fuera, el pudor

nos haría evitar temas como el hedor.

Pero el lector lee lo que juzga sensato;

si lo mismo sucediera en el olfato,

un gran pedo ahora mismo me tiraría

no lo retendría por hipocresía».

El final: «Pues bien, debéis saber que, si mi prima la señora de los Muchos Pedos toca un concierto en el registro de la señora XXXpedo, es capaz de ahuyentar al diablo; sólo la malicia y el rencor impiden que reciba los parabienes que merece. Las opiniones de los irlandeses han cobrado tanta fuerza desde que vuestro escrito vio la luz que me temo que se producirán muchas defecciones en nuestra familia si no me ayudáis pronto y demostráis que los pedos, como función natural, se ajustan al derecho consuetudinario, así como a las leyes de la medicina. Suya afectísima, Culosonoro. 3 de marzo de 1722».

Una cita: «Es harto probable que Adán y Eva empezaran a ventosear cuando abrieron los ojos, cuando fueron condenados a labrar la tierra por su desobediencia, pues resulta indudable que el trabajo produce pedos. Aunque también existe una gran posibilidad de que esa grosera operación diera comienzo antes de que empezaran a trabajar: del mismo modo que, según se dice, el miedo puede manchar de forma inmunda unos bombachos, también puede causar pedos de susto. ¿Y quién sería capaz de no hacer las dos cosas si una serpiente enorme y monstruosa, enroscada a un manzano, entablara una conversación con nosotros?».

De qué diablos: Un par de tratados hilarantes a mayor gloria de los pedos de la mano (por no decir ano) del sublime escritor y clérigo Jonathan Swift («Los viajes de Gulliver») y del ministro y parlamentario Charles James Fox. Todo lo que quisiste saber sobre las ventosidades y nunca te atreviste a preguntar. ¿Se puede pesar una flatulencia? ¿Hay una dieta específica para la creación del pedo sonoro y rotundo o pedo vehemente? ¿Existe un ranking de zullencos eminentes? Sin duda, una de las cosas que mejor ha sabido hacer el hombre desde que es hombre ha sido reírse de sus miserias (aunque por desgracia más de las ajenas que de las propias).

Digg This
Reddit This
Stumble Now!
Buzz This
Vote on DZone
Share on Facebook
Bookmark this on Delicious
Kick It on DotNetKicks.com
Shout it
Share on LinkedIn
Bookmark this on Technorati
Post on Twitter
Google Buzz (aka. Google Reader)

El cine según Hitchcock

Hoy, la obra de Alfred Hitchcock es admirada en todo el mundo y los jóvenes que descubren por vez primera Rear Window (La ventana indiscreta), Vértigo, North by Northwest (Con la muerte en los talones) en la onda de las reposiciones, creen que siempre ha sido así. Pero no es éste el caso, nada más lejos.

En los años cincuenta y sesenta, Hitchcock se encontraba en la cima de su creatividad y de su éxito. Famoso entonces por la publicidad que le había asegurado David Selznick en el transcurso de los cuatro o cinco años de contrato que los unía, colaboración subrayada por obras como Rebeca, Spellbound (Recuerda), The Paradine case (El proceso Paradine), Hitchcock se hace mundialmente célebre en tanto que produce y dirige la serie de emisiones televisivas «Suspicions» (Sospecha), después «Hitchcock presenta», hacia la mitad de los años cincuenta. Este éxito y esa popularidad, la crítica americana y europea iba a hacérselo pagar examinando su trabajo con condescendencia, denigrando un film tras otro.

Digg This
Reddit This
Stumble Now!
Buzz This
Vote on DZone
Share on Facebook
Bookmark this on Delicious
Kick It on DotNetKicks.com
Shout it
Share on LinkedIn
Bookmark this on Technorati
Post on Twitter
Google Buzz (aka. Google Reader)

Algo de literatura

DEL ASESINATO CONSIDERADO COMO UNA DE LAS BELLAS ARTES

Dani Llabrés

Sin otro criterio que la falta de criterio y con la única intención de rememorar (y ojalá, y para suerte de algunos, descubrir) irán pasando por este blog buena parte de mis películas y lecturas predilectas y un buen puñado de bonitas canciones.

Decía Nick Hornby en su 31 Songs que «muy de vez en cuando, canciones, libros, películas y fotografías expresan a la perfección lo que tú eres»… saquen Uds. sus propias conclusiones. Y sin más dilación, y como inmejorable carta de presentación, os dejo con la afilada pluma de un dandy irredento y su Del asesinato considerado como una de las Bellas Artes.

Autor: Thomas De Quincey.

Año de publicación: 1854.

El principio: «La mayoría de los que leemos libros es posible que hayamos oído hablar de una Sociedad para el Fomento del Vicio, del Club del Fuego Infernal, fundado en el último siglo por Sir Francis D―, etc. En Brighton, según tengo entendido, se fundó una Sociedad para la Supresión de la Virtud. Esta sociedad fue asimismo suprimida, pero lamento decir que existe otra en Londres de un carácter aún más atroz.

En vista de sus inclinaciones le vendría bien la denominación de Sociedad para el Incentivo del Asesinato, pero… se llama la Sociedad de Entendidos en Materia de Asesinatos. Sus miembros se precian de su curiosidad por todo lo relativo al crimen, de ser amateurs y dilettanti de todas las formas de derramamiento de sangre, en suma, de ser aficionados al asesinato».

El final: «Williams, como he dicho, por su propia mano y, en cumplimiento de la ley vigente en aquel entonces, fue enterrado en el centro de un quadrivium o confluencia de cuatro caminos (en este caso cuatro calles) con una estaca que le atravesaba el corazón. ¡Y por encima de él pasa para siempre el estrépito del incansable Londres!».

Una cita: «La gente comienza a comprobar que hay algo más que contribuye a la comisión de un bello asesinato que un par de zoquetes que matan o mueren, un cuchillo, una bolsa y un callejón oscuro. El diseño, caballeros, la disposición del grupo, la luz y la sombra, la poesía, el sentimiento, se juzgan ahora indispensables para intentos de esta naturaleza».

De qué diablos: Ensayo magistral del autor de Confesiones de un inglés comedor de opio donde, con su habitual y fina ironía, utiliza el incumplimiento del quinto mandamiento para exponer sus teorías sobre la estética y la moral. Obra no apta para patacos ni asesinos en serie necesitados de justificación que nos deja para el recuerdo la impagable advertencia «si una vez un hombre consiente en un asesinato, al poco tiempo comienza a darle poca importancia al robo; y del robo pasa a darse a la bebida y a la inobservancia del día del Señor, y de ahí sólo queda un paso para la descortesía y la falta de puntualidad».

Digg This
Reddit This
Stumble Now!
Buzz This
Vote on DZone
Share on Facebook
Bookmark this on Delicious
Kick It on DotNetKicks.com
Shout it
Share on LinkedIn
Bookmark this on Technorati
Post on Twitter
Google Buzz (aka. Google Reader)

Algo de literatura

DEL ASESINATO CONSIDERADO COMO UNA DE LAS BELLAS ARTES

Dani Llabrés

Sin otro criterio que la falta de criterio y con la única intención de rememorar (y ojalá, y para suerte de algunos, descubrir) irán pasando por este blog buena parte de mis películas y lecturas predilectas y un buen puñado de bonitas canciones.

Decía Nick Hornby en su 31 Songs que «muy de vez en cuando, canciones, libros, películas y fotografías expresan a la perfección lo que tú eres»… saquen Uds. sus propias conclusiones.

Y sin más dilación, y como inmejorable carta de presentación, os dejo con la afilada pluma de un dandy irredento y su Del asesinato considerado como una de las Bellas Artes.

Autor: Thomas De Quincey.

Año de publicación: 1854.

El principio: «La mayoría de los que leemos libros es posible que hayamos oído hablar de una Sociedad para el Fomento del Vicio, del Club del Fuego Infernal, fundado en el último siglo por Sir Francis D―, etc. En Brighton, según tengo entendido, se fundó una Sociedad para la Supresión de la Virtud. Esta sociedad fue asimismo suprimida, pero lamento decir que existe otra en Londres de un carácter aún más atroz. En vista de sus inclinaciones le vendría bien la denominación de Sociedad para el Incentivo del Asesinato, pero… se llama la Sociedad de Entendidos en Materia de Asesinatos. Sus miembros se precian de su curiosidad por todo lo relativo al crimen, de ser amateurs y dilettanti de todas las formas de derramamiento de sangre, en suma, de ser aficionados al asesinato».

El final: «Williams, como he dicho, por su propia mano y, en cumplimiento de la ley vigente en aquel entonces, fue enterrado en el centro de un quadrivium o confluencia de cuatro caminos (en este caso cuatro calles) con una estaca que le atravesaba el corazón. ¡Y por encima de él pasa para siempre el estrépito del incansable Londres!».

Una cita: «La gente comienza a comprobar que hay algo más que contribuye a la comisión de un bello asesinato que un par de zoquetes que matan o mueren, un cuchillo, una bolsa y un callejón oscuro. El diseño, caballeros, la disposición del grupo, la luz y la sombra, la poesía, el sentimiento, se juzgan ahora indispensables para intentos de esta naturaleza».

De qué diablos: Ensayo magistral del autor de Confesiones de un inglés comedor de opio donde, con su habitual y fina ironía, utiliza el incumplimiento del quinto mandamiento para exponer sus teorías sobre la estética y la moral. Obra no apta para patacos ni asesinos en serie necesitados de justificación que nos deja para el recuerdo la impagable advertencia «si una vez un hombre consiente en un asesinato, al poco tiempo comienza a darle poca importancia al robo; y del robo pasa a darse a la bebida y a la inobservancia del día del Señor, y de ahí sólo queda un paso para la descortesía y la falta de puntualidad».

Digg This
Reddit This
Stumble Now!
Buzz This
Vote on DZone
Share on Facebook
Bookmark this on Delicious
Kick It on DotNetKicks.com
Shout it
Share on LinkedIn
Bookmark this on Technorati
Post on Twitter
Google Buzz (aka. Google Reader)